Medicina Estética | Doctor Enrique Etxeberria, Cirugía Estética en Bilbao

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QUE ES UN LÁSER

El término láser se utiliza para definir los dispositivos que generan un tipo determinado de radiación electromagnética, la luz láser.
El término láser se utiliza para definir los dispositivos que generan un tipo determinado de radiación electromagnética, la luz láser. También, por extensión, se denomina así a la propia radiación electromagnética.
El término láser es en realidad un acrónimo. Significa amplificación de la luz por emisión estimulada de radiación (en inglés Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation).
Éste es un fenómeno físico que puede resumirse de la siguiente forma: algunas sustancias especialmente sensibles, como el CO2 o el Holmium (es decir las llamadas "sustancias láser") cuando son excitadas por alguna fuente de energía (en general por corriente eléctrica) liberan a su vez parte de la energía adquirida en forma de fotones (emisión espontánea). Los fotones liberados pueden repetir el proceso al interactuar con otros electrones de la misma sustancia que, a su vez, son excitados y liberan más fotones (emisión estimulada). La intensidad de la energía resultante se puede amplificar al reflejarse los fotones repetidamente en dos espejos paralelos colocados en el dispositivo. El efecto final es la producción de un haz de fotones, de la misma intensidad y características físicas, y equivalente a una cantidad de energía superior a la utilizada para estimular la emisión inicial.

COMO FUNCIONA UN EQUIPO LÁSER

Los equipos láser constan de una cavidad, generalmente en forma de cilindro, que contiene la sustancia láser, una fuente de energía (una lámpara de flash en general), algún refrigerante, un modulador para controlar la intensidad del rayo emitido y una serie de espejos que reflejan el haz de luz y lo modulan. Uno de estos espejos suele ser completamente reflectante para la longitud de onda del láser y el otro parcialmente transmisor. Una vez formada la luz láser, parte de ésta escapa de la cavidad a través del espejo parcialmente transmisor en forma de haz, o de rayo láser. Generalmente se utilizan fibroscopios para conducir la luz y dirigirla al tejido de interés. Los láseres invisibles al ojo humano (la mayoría de láseres quirúrgicos) suelen incorporar además un haz de luz visible a modo de guía (generalmente un láser diodo o un láser de Helio-Neón).

CARACTERÍSTICAS DE LA LUZ LÁSER

La radiación láser ocupa gran parte del espectro electromagnético aunque, en general, cerca de la parte visible. Su posición concreta depende de su longitud de onda, la cual es el principal parámetro que delimita la tasa de absorción de la luz por los tejidos (coeficiente de absorción). Luces con una longitud de onda entre 400 y 750 nanómetros (nm) se sitúan en el rango visible del espectro; las que están por debajo de 400 nm hasta 10 nm constituyen el espectro ultravioleta, mientras que las ondas de 750 nm a 106 nm forman el espectro infrarrojo. Los láseres comúnmente utilizados en cirugía ocupan desde el rango ultravioleta (excímer, con 193 nm) al infrarrojo (CO2, de 10.640 nm).

A diferencia de otros tipos de luz, la luz láser procedente de una misma sustancia activa se transmite en una sola frecuencia, o longitud de onda única (es monocromática), y en una misma dirección en un haz paralelo y estrecho. Estas dos características se denominan coherencia (espacial y temporal) y es lo que permite que la luz láser pueda ser absorbida específicamente por determinados componentes tisulares y que pueda concentrarse y enfocarse por lentes y fibras convencionales. La luz normal, por el contrario, está formada por múltiples longitudes de onda dispuestas al azar.

La frecuencia de emisión de ondas (su relación temporal) determina de manera importante el efecto del láser en el tejido. La frecuencia de emisión considera continua cuando la luz láser oscila en pulsos de más de 0,25 s, resultando en la liberación de una cantidad de energía constante, pero que resulta menor que la emitida por los láseres denominados pulsátiles. Éstos, por el contrario, emiten a intervalos del orden de milisegundos (normalmente entre 10 y 100 ms) y permiten, por tanto, una mayor comprensión de la amplitud del pulso (o duración) con un aumento correspondiente de su potencia y precisión de corte. El término super pulso se refiere a láseres de gran potencia con longitud de pulso aún más corta, mientras que los de pulso gigante tienen pulsos extremadamente cortos y, por tanto, intensidades muy elevadas.

LÁSERES QUIRÚRGICOS

Desde que comenzó a utilizarse la energía del láser en cirugía, se han desarrollado una gran variedad de longitudes de onda en respuesta, fundamentalmente, a las diferentes afinidades de los tejidos, además de a las características anatómicas de los órganos diana y de los medios fisiológicos en los que debe operar el láser (gaseosos, en cirugía abierta de hueso, o líquidos en urología). Por otro lado, para obtener en tejidos sinuosos, estrechos o remotos, la luz láser debe poder ser transmitida por fibroscopios pequeños y flexibles.

Todos estos requerimientos han determinado el desarrollo de una serie de ondas electromagnéticas, utilizadas por los láseres quirúrgicos de uso más frecuente, entre las cuales podemos citar como más habituales las siguientes:

Dióxido de carbono-CO2

El láser CO2 se conoce como el caballo de batalla de la cirugía con láser debido a su amplio abanico de aplicaciones. Emite en una longitud de onda invisible de 10.600 nm (10,6 m) y se absorbe rápidamente en el agua, permitiendo un corte preciso (vaporización del agua celular) sin causar lesiones importantes en el tejido adyacente. Precisamente por esto, no se puede utilizar cuando el medio ambiente que ha de atravesar es líquido porque la energía se absorbe antes de alcanzar el tejido diana. Necesita distribuirse a través de un brazo articulado muy poco práctico que limita su utilización.

Gases ionizados

Los láseres de gases neutros, como el argón, neón, kriptón y xenón, se utilizan en medicina con varios propósitos. El láser de argón, que emite en dos longitudes de onda visibles, a 488 y 514 nm, es muy utilizado en oftalmología.

Láseres dye

Los láseres dye (en inglés, tinte) se emiten normalmente en el modo pulsátil y a distintas longitudes de onda según el tipo de tinte utilizado. En medios líquidos produce un efecto acústico intenso (usado en litotricia). Su uso es limitado por que se absorben de manera muy selectiva por diferentes componentes pero no por el agua.

Neodimio: YAG

Éste es uno de los láseres más comunes en cirugía. Es un láser sólido que emite a una longitud de onda invisible de 1.064 nm (una forma modificada es el Q-switched Nd:YAG o KTP/532 que emite a 532 nm). Este láser puede transmitirse a través de fibras ópticas pero no se absorbe bien en el agua, por lo que su capacidad de corte es imprecisa y genera una gran cantidad de daño lateral. Es un buen hemostático.